PAROIKOS (Vivir cerca)

“Donde estén dos o más reunidos en mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos” (Mat.18:20)

La Parroquia es una determinada comunidad de fieles constituida de un modo estable dentro de una Iglesia Diocesana, cuya pastoral, bajo el Obispo de la Diócesis, se encomienda a un párroco como pastor propio. La Parroquia es la división jurídica más pequeña de la Iglesia Universal.
Pertenecer a una parroquia no sólo es haber recibido en ella los sacramentos (Bautismo, Comunión, Confirmación, Penitencia, Matrimonio), ni mucho menos vivir en su demarcación. Pertenecer a una parroquia es sentirla como familia, participar en los actos de la comunidad, sentir, pensar, vivir y actuar como miembro activo y colaborar en su sostenimiento pastoral y económico. La vida activa parroquial no es “la vida activa del clero parroquial”, sino la vida parroquial de todos los hermanos de la comunidad. Es tener una misma fe, ser testigos de esa fe en medio de nuestros vecinos por medio de las obras (por eso somos católicos) y celebrar todos juntos nuestra fe como hermanos de Jesús e hijos de Dios.
Por todo eso, la parroquia más que un lugar geográfico o un templo es un pueblo en camino y una comunidad en conversión; es compromiso con la Iglesia Universal y es acción en el Mundo; y es, ante todo, reconocer un solo Salvador y Mediador, Cristo, una sola Fe y un solo Dios y Padre.