A través de los signos sacramentales bebemos de las Fuentes de la Salvación, para ser plasmados y transformados hasta conformar nuestra vida con la de Cristo (Cardenal Sodano).

LITURGIA es el culto público de la Iglesia, efectuado como Iglesia y en comunión con la Iglesia. Incluye los ritos y las ceremonias con las que expresamos el culto al Altísimo. La Liturgia principal es la Santa Misa, por la que el mismo Hijo, como Sacerdote Eterno, se ofrece en holocausto al Padre, siendo a la vez Sacerdote, Víctima y Altar.
La palabra LEITURGIA significa originariamente “obra pública y servicio a favor del pueblo”. En el Cristianismo, el Pueblo Cristiano toma parte en la Obra de Dios por medio de la Liturgia. Y por ella, Cristo, Sumo Sacerdote, continúa en su Iglesia, con ella y por ella, la Obra de la Redención.
En la celebración litúrgica, la Iglesia Universal participa del Sacerdocio de Cristo en el culto al Dios Vivo, el Anuncio de la Buena Noticia y el Servicio de la Caridad. Por eso, en sus orígenes, la palabra Liturgia no sólo se empleaba para designar a las celebraciones de culto, sino también al Anuncio del Evangelio y al Servicio a los hombres.
La Liturgia es el signo visible de la Comunión entre Dios y los hombres por medio de Cristo, de su Palabra y de su Sangre. La Liturgia es participar en la misma oración que Cristo dirige al Padre en el Espíritu Santo.